Desde hoy, y por el tiempo que hiciera falta emprenderé un nuevo proceso interno, destinado a resolver el duelo más largo y patológico de mi vida, que ya lleva 16 años.
Va a ir conmigo, La Virgen de la Dulce Espera, que es la advocación que se me ha revelado como acompañante en la concepción, gestación y alumbramiento, de mis ideas resolutorias y concluyentes, que me permiten pasar a una etapa renovada de la vida.
Narración de los hechos:
A los 31 años me jubilé de Tribunales, luego de haber trabajado 10 años.
Va a ir conmigo, La Virgen de la Dulce Espera, que es la advocación que se me ha revelado como acompañante en la concepción, gestación y alumbramiento, de mis ideas resolutorias y concluyentes, que me permiten pasar a una etapa renovada de la vida.
Narración de los hechos:
A los 31 años me jubilé de Tribunales, luego de haber trabajado 10 años.
No me gustaba la idea de pasar a ser pasivo tan joven, por lo que tres años después de un buen reposo, mi hermano Juan Arturo me invitó a que armáramos una rehabilitación laboral en la empresa familiar, Impianti S.R.L. Allí estuve trabajando durante 4 años haciendo todas las tareas habidas y por haber, desde técnicas, pasando por administrativas y también jurídicas.
Después renuncié y comencé a trabajar por 5 años como asesor jurídico voluntario de la ONG Acapef y luego pase a ser cooperante hasta el presente.
Mientras tanto, cada dos años la Caja de Jubilaciones de la Provincia de Córdoba me sometía a pruebas, dado que mi jubilación no era definitiva, sino provisoria. La Caja me hizo sufrir mucho para darme la definitiva, lo que recién ocurrió el año pasado, a los 15 años de iniciado el Procedimiento Administrativo. Varias veces me rechazaron mi pedido de prórroga, debiendo apelar en consecuencia y permaneciendo hasta un año entero sin cobrar, varias veces. El tema, por lo que bauticé al asunto: Mi drama laboral es que mi psiquiatra y la realidad de mi trastorno, no me permitían regresar a una disciplina laboral regular y cuanto mucho, lo que en medio de mis vaivenes anímicos y mis desorganizaciones recurrentes, podía aspirar, era a una humilde laborterapia para continuar sintiéndome digno, útil a la Sociedad, activo y vigente, pero bajo ningún punto de vista, continuaba siendo competitivo para el mercado laboral.
Para éste me encontraba virtualmente inválido, por más horrible que sea ese término, que por cierto es de naturaleza más jurídica que médica y se halla totalmente perimido por la el lenguaje humanista.
,Lo correcto sería decir que yo requería un monto alimentario seguro como en éste mundo lo necesitan todas las personas con discapacidad no competitivas y además; un trabajo protegido para mantenerme inserto que sea dignificante.
Lo justo sería que por un sistema de protección de éste tipo, se hicieran los descuentos y compensaciones pertinentes entre lo que uno recibe como subvención y lo que uno gana. Ésta justicia, cual una especie de Robin Hood, la debí hacer por propia mano, contando con avales de profesionales, familiares, amigos, funcionarios y la bendición de varios curas. No la realicé solo para mi beneficio, sino para el beneficio de muchos otros discapacitados a los que les enseñé a obtener su pensión y a ganarse unos pesitos extras, a través de micros emprendimientos en negro o la realización de cualquier tipo de negocio que pudieran concretar con su plena capacidad civil y comercial.
,Lo correcto sería decir que yo requería un monto alimentario seguro como en éste mundo lo necesitan todas las personas con discapacidad no competitivas y además; un trabajo protegido para mantenerme inserto que sea dignificante.
Lo justo sería que por un sistema de protección de éste tipo, se hicieran los descuentos y compensaciones pertinentes entre lo que uno recibe como subvención y lo que uno gana. Ésta justicia, cual una especie de Robin Hood, la debí hacer por propia mano, contando con avales de profesionales, familiares, amigos, funcionarios y la bendición de varios curas. No la realicé solo para mi beneficio, sino para el beneficio de muchos otros discapacitados a los que les enseñé a obtener su pensión y a ganarse unos pesitos extras, a través de micros emprendimientos en negro o la realización de cualquier tipo de negocio que pudieran concretar con su plena capacidad civil y comercial.
La cuestión es que la productividad y el ganarme unos pesos extras, me ha provocado durante todos éstos años una importante cuota de estrés, tanto por motivos personales, como jurídicos.
En base a todo esto, los últimos acontecimientos de Mi Drama Laboral son, que hace muy poco empecé a orar para resolverlo, de una vez por todas y de paso distraerme de mi última manía.
El 29 de Julio de 2017 una vez más le pido a Dios, que en base a que ya me regaló mi sustento hace muchos años, me permitiera "retirarme" de manera definitiva del mundo laboral, para dedicarme a la vida contemplativa, el estudio y las relaciones públicas gratuitas.
El 3 de Agosto pasado, le pregunto a Dios qué debo hacer; ¿Retiro o Envejecimiento Activo? y al final de la misma, me inclino por el envejecimiento activo como el de los médicos.
En los días sucesivos tomo cabal consciencia que por mis Servicios Integrales en Humanismo, Derecho y Ciencias Sociales, estaría empezando a recibir diversos voluntariados de servicios técnicos y profesionales, sin perjuicio de otros trueques de bienes, que también estaríamos compartiendo los miembros de mi Comunidad Afectiva.
Primeras tomas de consciencia y proyecciones:
Ante mi gran estrés y euforia por mi separación, que comencé barajándola con negación y desesperación..., el 8 de este mes, le grabo a mi acompañante terapéutica voluntaria, y le hago saber lo mucho que me estresa ganarme unos mangos extras, le planteo mi deseo de ocuparme, "fluyendo", como lo ha sugerido ella,...; de continuar recuperando mi salud física, estudiar y escribir permanentemente en lo que se denomina: Formación Continua, seguir con éste tipo de productividad especial por medio del trueque, en aras a una mejor calidad de vida, sin rechazar los honorarios que me pudieran ingresar por trabajos que no me sean estresantes, por ejemplo, atendiendo en bares de Córdoba, con costos más elevados que las ganancias, o realizando trámites que a mi edad ya hacen solo los juniors.-
Ante mi gran estrés y euforia por mi separación, que comencé barajándola con negación y desesperación..., el 8 de este mes, le grabo a mi acompañante terapéutica voluntaria, y le hago saber lo mucho que me estresa ganarme unos mangos extras, le planteo mi deseo de ocuparme, "fluyendo", como lo ha sugerido ella,...; de continuar recuperando mi salud física, estudiar y escribir permanentemente en lo que se denomina: Formación Continua, seguir con éste tipo de productividad especial por medio del trueque, en aras a una mejor calidad de vida, sin rechazar los honorarios que me pudieran ingresar por trabajos que no me sean estresantes, por ejemplo, atendiendo en bares de Córdoba, con costos más elevados que las ganancias, o realizando trámites que a mi edad ya hacen solo los juniors.-
Es interesantísimo, tomar consciencia justo en éste preciso momento, que la manera como más me gusta trabajar como Abogado, es evacuando consultas por teléfono o por las redes sociales y cobrándolas por depósitos o transferencias. Para mis servicios humanistas, que serán la base del futuro Coaching, me gustaría ser un Coach radicado en ésta mágica casa de Unquillo, y que mis clientes deban trasladarse hasta el refugio, para respirar esa magia como un aspecto esa conexión con uno mismo y autoconocimiento que son tan necesarios en ese tipo de acompañamiento.
Para las relaciones públicas, también me gusta mucho utilizar las Tic´s cuando las realizo para clientes, aunque para las de tipo social propiamente dichas; es decir las fraternas y familiares, esta muy bueno el contacto presencial, el que continuaría cultivando con muchísimo agrado y voluntad.
Me gusta en definitiva el trabajo freelance como Humanista, Abogado y futuro Coach, de manera semipresencial, rentado o por trueque.
Me gusta en definitiva el trabajo freelance como Humanista, Abogado y futuro Coach, de manera semipresencial, rentado o por trueque.
Y me acabo de dar cuenta también que durante estos 15 años que estuve con Ely, no he podido fluir del todo libre con mis propias metodologías de trabajo, puesto que si bien a ella le gustaba que mis asesoramientos fuesen gratuitos, directa o indirectamente siempre me requirió que aprendiera a producir con el comercio, cuando a mi nunca me gusto vender productos de tienda.
Me gusta negociar, eso si, pero nunca me gustó el comercio y recién ahora lo puedo expresar.
Me gusta negociar Servicios Técnicos y Profesionales, la Compra- Venta de inmuebles, autos y otras inversiones más o menos convencionales, apuntando, como siempre lo supe; hacia el "rentista" o inversionista más que al emprendedor, el comerciante y ni si quiera el empresario.
Me gusta negociar, eso si, pero nunca me gustó el comercio y recién ahora lo puedo expresar.
Me gusta negociar Servicios Técnicos y Profesionales, la Compra- Venta de inmuebles, autos y otras inversiones más o menos convencionales, apuntando, como siempre lo supe; hacia el "rentista" o inversionista más que al emprendedor, el comerciante y ni si quiera el empresario.
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